Crédito de la foto: Shia Inguil - CORPI-SL
En la vasta extensión verde de la Amazonia peruana, donde los ríos serpentean a través de densos bosques y las comunidades han vivido en armonía con la naturaleza durante siglos, está surgiendo una nueva generación de mujeres líderes indígenas. Su trabajo está encabezando un movimiento para proteger sus territorios, fortalecer sus comunidades y preservar los conocimientos de sus antepasados utilizando sistemas tradicionales como las chacras integrales, que desempeñan un papel vital en la vida indígena.
En el centro de este movimiento se encuentra la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), una organización dirigida por indígenas que representa a cientos de comunidades de toda la Amazonia. Durante décadas, AIDESEP ha defendido los territorios y derechos indígenas al tiempo que refuerza la gobernanza comunitaria.
A través de su programa Mujer, Niñez, Juventud y Ancianidad, la organización también apoya la formación y el desarrollo de mujeres líderes indígenas. Una de estas lideresas es Elaine Shajian Shawit, una mujer awajún de la región peruana de Loreto. En 2023, tras años de trabajo de defensa de derechos, Elaine se convirtió en la primera presidenta de la Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas (CORPI SL), una de las nueve organizaciones regionales de AIDESEP.
Gran parte del trabajo de Elaine se centra en restaurar y fortalecer chacras integrales. La palabra chacra procede del quechua chakra y hace referencia a una pequeña granja o huerto familiar utilizado para la agricultura y la subsistencia. Una chacra integral es un sistema de cultivo sostenible que combina conocimientos ancestrales con prácticas agroecológicas. Las familias con chacras integrales cultivan diversos productos, crían animales y reciclan los recursos naturales de forma que protegen el suelo, el agua y la biodiversidad, al tiempo que reducen el uso de insumos químicos.
Más allá de la producción de alimentos, la chacra integral es también un espacio cultural y comunitario. Es un lugar donde las comunidades cultivan protegiendo la biodiversidad, compartiendo semillas y plantas medicinales y transmitiendo conocimientos ancestrales de generación en generación. Para muchas mujeres indígenas, la chacra es también un espacio de aprendizaje y liderazgo donde plantan semillas, cuidan la tierra y transmiten conocimientos a las generaciones más jóvenes.
Como explica el presidente de AIDESEP, Jorge Pérez Rubio, la idea de la chacra integral no es algo nuevo, sino un reconocimiento de lo que los Pueblos Indígenas han practicado siempre: "El concepto de chacras integrales consiste simplemente en valorar lo que nuestros antepasados han hecho siempre para mantener la armonía entre la cultura, el conocimiento, la tierra, nuestros sistemas alimentarios y el desarrollo de nuestros pueblos."
En muchas comunidades, restaurar estos sistemas es cada vez más urgente. Muchas semillas ancestrales han desaparecido, algunas debido a cambios medioambientales y otras sustituidas por sistemas de monocultivo que redujeron la biodiversidad. Sin estas semillas, las comunidades corren el riesgo de perder elementos importantes de su cultura, dieta y conocimientos tradicionales.
A través del Programa Mujeres, Elaine trabaja para recuperar y reintroducir la forma de cultivo de la chacra integral. Su organización, CORPI-SL, puso en marcha una chacra integral en la que ahora las familias trabajan juntas para identificar y replantar semillas tradicionales, donde los más mayores comparten sus conocimientos sobre cómo cultivarlas y cuidarlas.
Hoy en día, varias comunidades de distintas regiones amazónicas también han revitalizado sus chacras. Estos huertos vuelven a albergar una gran variedad de plantas autóctonas, entre las que se incluyen alimentos, hierbas medicinales y cultivos tradicionales que contribuyen tanto a la nutrición como a la identidad cultural. Además, sirven como espacios de aprendizaje intergeneracional, donde los mayores enseñan a los jóvenes las prácticas agrícolas transmitidas de generación en generación.
Como subraya Teresita Antazu, responsable del programa Mujer, Niñez, Juventud y Ancianidad de AIDESEP, los conocimientos de los ancianos son esenciales: "Es muy importante reconocer que nuestros sabios mayores de las comunidades han compartido muchos conocimientos con nosotros. Han intercambiado plantas y semillas que no existen en otros lugares, lo que es especialmente importante para las mujeres que pueden no tener acceso a semillas en sus propias comunidades".
El renacimiento de las chacras integrales también ha transformado la dinámica comunitaria. Tradicionalmente, la chacra solía considerarse responsabilidad exclusiva de las mujeres. Pero a través del Programa Territorios, Bosques y Chacras Integrales, estos espacios se han convertido en esfuerzos colectivos que involucran también a hombres y jóvenes. Lo que antes se consideraba un trabajo individual, ahora se ha convertido en una actividad compartida que refuerza las comunidades.
Según AIDESEP, cuando las mujeres participan activamente en la vida de la comunidad y en la toma de decisiones, la defensa de un territorio se hace más fuerte. Las mujeres suelen aportar perspectivas centradas en el cuidado, la sostenibilidad y el bienestar a largo plazo, valores que son esenciales para proteger tanto las comunidades como los ecosistemas.
En la actualidad, Elaine sigue trabajando a través de CORPI-SL y en coordinación con AIDESEP para formar y apoyar a la próxima generación de mujeres líderes indígenas. Para ella, el liderazgo se guía por la responsabilidad y el amor a la comunidad.
"Las mujeres lideran de forma diferente", dice Elaine. "Lideramos con amor. Incluso cuando nos enfrentamos a críticas o amenazas, pensamos en nuestros hijos y en la tierra que les dejaremos".
Según AIDESEP, más de 120 mujeres indígenas ocupan ahora puestos de liderazgo en toda la Amazonia peruana. Esta cifra sigue aumentando gracias a programas de formación, intercambios comunitarios e iniciativas de mentoría.
Deborah Sánchez, defensora de derechos humanos y directora del mecanismo de financiación indígena CLARIFI, de RRI, que apoya el trabajo de AIDESEP, cree que el liderazgo de mujeres como Elaine es esencial para la protección de la Amazonia: "Cuando las mujeres defienden juntas su territorio, no sólo protegen la tierra, sino que sostienen la vida misma".
También destaca la importancia de incluir distintas voces en la toma de decisiones de la comunidad: "Cada grupo desempeña un papel: los mayores aportan sabiduría, los jóvenes tecnología y las mujeres el cuidado y la memoria. Juntos, construyen la resiliencia que necesitan nuestras comunidades".
El objetivo no es cambiar los roles individuales, sino restablecer el equilibrio que siempre ha existido en la vida indígena, basado en la responsabilidad colectiva. Las chacras integrales han demostrado ser un espacio donde este equilibrio puede nutrirse y ponerse en práctica.